Anoche, viendo el NTV, me vino a la mente una canción de Silvio mientras conocía del reinicio de los cursos de la Escuela Nacional de Formación Aduanera (ENFA) en las instalaciones que le fueron entregadas en la histórica Escuela Vocacional Lenin, centro inaugurado por Fidel hará 45 años el próximo 31 de diciembre.
Después de meses de un arduo y complejo trabajo, el esfuerzo combinado de la Aduana y otros organismos permitió devolver al inmueble la funcionalidad para la cual fue construida: La Enseñanza Profesional de las nuevas generaciones Por eso desde ayer, 360 jóvenes iniciaron la 1ra edición del Curso de Técnico Superior de Aduana y la 9na del Curso de Técnico Medio.
La preparación de sus funcionarios ha sido desde siempre una prioridad para la Aduana cubana. Recuerdo en la década de los 70 del pasado siglo la constitución de una Escuela de Técnico Medio en aduanas, en un vetusto edificio de la Avenida del Puerto, donde nos graduamos varias decenas de aduaneros. Posteriormente, en los 80, se organizó una escuela de especialización aduanera en unas instalaciones del MININT, cerca del Mariel (si mal no recuerdo en un lugar llamado El Mosquito) y más recientemente, la creación de la Escuela Nacional de Formación Aduanera la cual, con mucha más experiencia y la utilización de la técnica, ha preparado en estos más de 20 años cientos de nuevos aduaneros de todo el país y elevado los conocimientos de otros muchos más a través de cursos de especialización.
Esta nueva instalación en la Lenin, mucho más amplia que la anterior, garantizará a la ENFA elevar la preparación profesional de los futuros aduaneros con la utilización en la enseñanza, tanto de modernos equipos de detección y enfrentamiento a los ilícitos, como de la informática.
Como dijo el Jefe de la Aduana General de la República en el acto de reinicio del curso escolar, esos jóvenes – y los que posteriormente se preparen en esa escuela – serán el relevo de los actuales aduaneros, sobre quienes recaerá la responsabilidad de continuar garantizando la seguridad de nuestras fronteras, evitando el flagelo de la droga y los peligros del terrorismo, entre otras tareas
Decía al comienzo, que viendo el reportaje por la TV recordé a una canción de Silvio y voy a utilizar algunos de sus versos para cerrar este artículo:
Esta es la nueva escuela,
esta es la nueva casa:
casa y escuela nuevas
como cuna de nueva raza.
Estos son sus jardines;
estos, sus semilleros
hechos con adoquines
de vergüenza, piedra y lucero.
Estos, que continuamos
bajo la sombra más que aguerrida
de aquella semilla,
vemos en estos muros
un preludio del futuro
que los sueños de los años duros
salvaron de ayer.





