Desde hace varios días y a partir de una información publicada en el Diario de las Américas, diferentes sitios web y blogs en internet han reproducido o elaborado sus propias versiones de una información sobre médicos cubanos que trafican equipos médicos y fármacos vencidos a Venezuela.
Esta información, como todas las de su tipo, utilizan las consabidas “herramientas desinformativas” de poner en boca de personas que se acogen al “anonimato” -y que por lo tanto nadie puede contactar para confirmar o desmentir- el hecho de que los médicos colaboradores cubanos se dedican a estas ilegales prácticas en sus tareas de colaboración.
Tanto en el Diario de las Américas, como los demás medios informativos que se han hecho eco de la noticia, las referencia a supuestas detecciones realizadas por la Aduana cubana o a denuncias realizadas por autoridades venezolanas no tienen referencia a alguna información oficial o a algún origen que pueda ser rastreado y se basan en expresiones como “Según informaciones obtenidas…”, “Un alto oficial de la aduana que pidió conservar el anonimato” o se remiten a otras publicaciones que utilizan similares métodos.
Utilizando este tipo de “periodismo” se podría publicar que “según fuentes que pidieron el anonimato”, la tierra dejará de girar sobre su eje dentro de varios días… y lo peor es que muchos lo darían por seguro.
Lo que los más de 40 mil médicos cubanos han llevado a Venezuela es su profesionalismo y su amor al prójimo. Es su deseo de estar presente en lugares de la geografía venezolana donde otros médicos no estuvieron ni estarán.
Lo que los médicos cubanos han llevado a Venezuela es la colaboración para formar galenos venezolanos en el espíritu de ayudar a los más desprotegidos de ese país o de otros, como sucedió en Haití cuando el paso de Mathews.
Con lo que los médicos cubanos “trafican” día a día es con su amor a los necesitados en cualquier lugar del mundo y eso no se lo he visto señalar, ni al Diario de las Américas, ni a los demás periódicos y blogs que se han sumado a esta campaña, que de más está decir, solo intenta desacreditar la actitud solidaria de Cuba y sus galenos confirmada no solo por la ONU y la OMS, sino por por millones de habitantes del planeta que hoy están sanos o están entre nosotros gracias a ellos.
Estos rumores mal intencionados, -porque no hay otra manera de definirlos- se suman al coro de aquellos que pretenden desacreditar a la Revolución cubana y a una de sus obras más bellas: la colaboración internacionalista en la Salud





